Preocupa a ganaderos de Irapuato propagación del gusano barrenador; reportan pérdidas de animales

Productores ganaderos de Irapuato enfrentan una nueva problemática por la presencia del gusano barrenador, una plaga que ha afectado a distintas especies de animales y que se suma a las pérdidas agrícolas registradas durante este año.

Guadalupe Zamora Ramírez, presidente del comisariado ejidal de Estancia del Copal, señaló que la situación es especialmente preocupante en comunidades del noroeste y noreste del municipio, entre ellas Estancia del Copal, Santa Rosa, El Garbanzo y San Nicolás.

Explicó que la mosca responsable de transmitir la infestación ha afectado ganado bovino, caprino y equino, además de perros. Incluso, indicó que ya se han registrado muertes de animales y una reducción de entre 25 y 30 por ciento en el hato ganadero durante 2026.

Aunque las autoridades estatales han enviado personal técnico para orientar a los productores sobre los tratamientos y medidas preventivas, Zamora Ramírez consideró que estos esfuerzos son insuficientes debido al incremento en el costo de los medicamentos y productos veterinarios.

Como ejemplo, mencionó que algunos insumos que anteriormente costaban alrededor de 150 pesos actualmente se comercializan hasta en 400 pesos, lo que representa una carga económica adicional para los ganaderos.

El productor explicó que, en su caso, destina entre 2 mil y 3 mil pesos cada seis meses a medicamentos, además de mantener revisiones constantes de sus animales. Advirtió que el riesgo de infección aumenta cuando el ganado permanece en pastoreo, por lo que resulta necesario identificar oportunamente las heridas y atender a los ejemplares afectados.

También destacó la importancia de separar a los animales infectados y mantenerlos bajo vigilancia. Entre las medidas de prevención mencionó evitar que las larvas extraídas sean arrojadas al suelo, debido a que pueden completar su ciclo y contribuir a la propagación de la plaga.

Ante este panorama, pidió ampliar las campañas de información en las comunidades rurales y fortalecer la participación de las organizaciones ganaderas, para que los productores conozcan los mecanismos de prevención y atención.

La problemática sanitaria se suma a las afectaciones agrícolas que también han golpeado al sector. Zamora Ramírez estimó que las pérdidas en los cultivos de maíz blanco alcanzaron entre 60 y 100 por ciento, pese a que 2026 fue un año con lluvias.

Detalló que las primeras siembras no tuvieron un desarrollo adecuado por la falta de agua durante etapas importantes de crecimiento, lo que provocó que las mazorcas no alcanzaran una producción suficiente de grano.

Asimismo, advirtió que el encarecimiento de los insumos, las condiciones climáticas y la presencia del gusano barrenador han colocado a las familias dedicadas al campo en una situación económica complicada.

Finalmente, señaló que los productores han planteado al Gobierno estatal la posibilidad de recibir apoyos para impulsar cultivos alternativos, como garbanzo, cebada forrajera y ebo forrajero, con el propósito de garantizar alimento para el ganado que aún conservan.

Compartir
Redacción
Redacción