Más de 49 mil habitantes de Irapuato viven en 107 asentamientos irregulares, una situación que representa uno de los principales retos para el desarrollo urbano del municipio, ante la falta de certeza jurídica y las necesidades de infraestructura y servicios básicos.
Esta problemática cobra relevancia mientras la ciudad avanza en la construcción de su visión urbana hacia el año 2050, con el objetivo de establecer un crecimiento ordenado que responda a las necesidades de la población.
El tema fue abordado durante el Foro Futuro Urbano: Ciudades Inteligentes y Derecho a la Ciudad, espacio en el que se destacó la importancia de que la planeación territorial vaya más allá de los documentos y se traduzca en soluciones concretas para quienes habitan el municipio.
Durante el encuentro, el investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Antonio Azuela, cuestionó la manera en que se elaboran y aplican los instrumentos de planeación urbana, así como su capacidad para atender las condiciones reales de las ciudades.
En este contexto, la regularización de los asentamientos representa un desafío para Irapuato, debido a que miles de familias permanecen sin certeza sobre la propiedad de los terrenos que habitan, además de enfrentar dificultades relacionadas con el acceso a infraestructura y servicios.
El panorama plantea la necesidad de incorporar estas condiciones a las estrategias de crecimiento urbano, de manera que la proyección de Irapuato hacia 2050 contemple tanto el desarrollo de nuevos espacios como la atención de las zonas que actualmente presentan rezagos.





