La búsqueda de un familiar desaparecido puede prolongarse durante años sin que las investigaciones registren avances. Ese es el caso de Bibiana Mendoza, quien lleva ocho años buscando a su hermano, mientras la carpeta de investigación permanece abierta sin resultados que permitan conocer su paradero.
Su caso forma parte del amplio rezago que enfrenta la Fiscalía General del Estado de Guanajuato. De acuerdo con el Censo Nacional de Procuración de Justicia Federal y Estatal (CNPJF-E), el organismo cerró 2025 con 416 mil 617 carpetas de investigación pendientes.
La cifra refleja la cantidad de expedientes que permanecen sin una resolución al cierre del periodo y coloca a Guanajuato ante uno de los mayores desafíos en materia de procuración de justicia.
A este panorama se suma que una parte considerable de las investigaciones fue enviada al archivo temporal. Esta medida no significa que los casos hayan sido esclarecidos, sino que las indagatorias permanecen sin avances suficientes para continuar con determinadas diligencias.
Para las familias de personas desaparecidas, esta situación representa años de incertidumbre. Casos como el de Bibiana Mendoza evidencian las dificultades que enfrentan quienes continúan esperando resultados de las autoridades para conocer el paradero de sus seres queridos.
El rezago corresponde a investigaciones acumuladas durante distintos periodos de la Fiscalía estatal, incluyendo los años en que Carlos Zamarripa Aguirre estuvo al frente de la institución.
Con cientos de miles de expedientes pendientes, uno de los principales retos para la Fiscalía de Guanajuato es reducir el rezago y avanzar en las investigaciones que permanecen abiertas, particularmente aquellas relacionadas con personas desaparecidas y víctimas que llevan años esperando justicia.





